Por: Augusto Cañas Mamani “Sinshi Cahuide”
Este mensaje de contenido imperativo y de redención Tawantinsuyana: Están dirigidas solo para los oídos del entendimiento; solo para los valientes de espíritu con autoestima personal propia; solo para los auténticos de mente y cuerpo que abracen el sublimante lucha por nuestra liberación; solo para el grandioso hermandad de sangre autóctono y nativo emancipador: Excepto para los sordos, pusilánimes, traidores, alienados y mentes transculturadas con vínculo colonial que nunca aprenderán de llegar hacia el valle del futuro.
En la bitácora de los tiempos y de la historia humana: Tawantinsuyo es 478 años de violencia inusitado con millones de muertos indígenas; es tragedia de siglos bajo el fuste de opresión colonial y en el marco de las “democracias” impuestas en las republiquitas criollas de Bolivia, Ecuador y Perú continua la opresión política y atadura religiosa. Así, desde la irrupción sanguinaria de “Pancho” Pizarro; acontecido en aquel desgraciado choque incidental de dos culturas antagónicas e inconciliables del 16 de noviembre de 1532: Los protozoarios de España y posteriormente continuados por sus condescendientes criollos, a sangre y fuego, se apropiaron de nuestra vasto y fértil territorio para el saqueo de todas las riquezas naturales existentes; este convulso robo de siglos fue en detrimento irreversible de nuestras naciones Quechuas, Aymaras y Amazonenses. Sobre este nefasto hecho, nunca hay que olvidar que los españoles y su casta de la oligarquía criolla, tienen alma de esclavos de su propia sagacidad y insidiosos imperdonables por sus múltiples crimines de lesa humana.
En el Tawantinsuyo invadido: El clero europeo, con la teología engañosa de su religión inquisidor, con su terrorismo apocalíptico de someter toda rebeldía al castigo divino; jugaron el papel de verdugos en fraguas de la muerte. ¿Quién puede negar o desmentir aquellas infaustas atrocidades de la inquisición occidental? Evidentemente la biblia judío-cristiana, pagana y herética, santidad ícono grafista y su cruz templario, están salpicadas con la sangre de millones de indígenas asesinados en este interminable holocausto de siglos. El cuento de la evangelización sirvió para el saqueo convulsivo del oro, plata y otros minerales de nuestro rico territorio y con consecuencia de alteración del eco sistema y el medio ambiente, ya sentidas en la actualidad como trauma climática. Por la misma, durante siglos de la ignominiosa dominación, nuestros ancestros, de sabios y ricos, bajo sometimiento implacable de la religión invasora pasaron a ser pobres y desventurados; este alardoso insidia, domesticó el cerebro y paralizó nuestro cuerpo para que seamos, en nuestro propio hogar nacional, relegados como hijos de parias sin identidad y sin patria.
A lo largo de cinco siglos; la religión judío-cristiano como legado europeo es arma de dominación colonial y según Marx: “Opio de los pueblos”. En la América invadida, los sacerdotes de la religión católica occidental, predicaron tener (como ficción jurídica) el nexo celestial con “DIOS” y la humanidad. Así con esta majadería de falaz mentira, el clero, sin distinguir lugar y espacio; utilizando el precepto bíblico, durante cinco siglos de imponencia, bajo el “poder y facultad” eclesiástica: Desde Papa del Vaticano, a los cardenales, sacerdotes, frailes con unción privilegiada, gozan vida de lujo, mientras la feligresía pobres y desubicados, no tienen un mendrugo para llevarse a la boca, pero fielmente cumplen con el pago del diezmo exigido.
En la actualidad, todas las religiones subsisten con ciertas discrepancias en posiciones contrapuestas: Llámese católicos romanos, evangélicos en versión protestante, luteranos reformistas y un sin número de sectas que viven incrustados en el seno de nuestra madre patria. Aquí los actores principales son los desubicados adeptos que influenciados con el pensamiento radical de sus pastores y frailes: Dan por aceptado las teorías utópicamente creadoras por manos divinas y la superponen el control de un ser omnipotente, “DIOS” absoluto, el único y dueño de todo ser viviente. Bajo este argumento artificial, la religión siempre camina apartado de la filosofía y de otros metodologías, también al final son siempre deplorables por su carácter ideo-político occidental.
Por otra parte, vemos que la religión metafórica y utópica de fantasía milagrera, es el refugio de las mentes débiles que de paso crea posiciones trágicas como del suicidio masivo y de conspiración criminal en nombre de “DIOS” como lo fueron las guerras cruzadas de la era medieval. Últimamente, los neos evangélicos y cibernéticos que están a un paso de enloquecer masivamente, alardean que: “La ciencia y los ojos del hombre, no pueden ver al “DIOS”; al “DIOS” solo se puede encontrar con la fe”. Evidentemente esto es inaudito y todo lo predicado como “doctrina” tanto por carecer de cuerpo y figura se pierden en el laberinto del hoyo negro y sin fondo del tiempo y la historia.
Así, desde 478 años de falaz engaño, el “DIOS” ladino blanco de rostro occidental, está metido en nuestras cabezas con su autoritarismo divino y con su espectro alucinante que ha engrilletado a nuestro espíritu. Con su origen europeo y mente transculturado, los predicadores de la biblia, tienen tanta inquina discriminante contra nuestro milenario pueblo, por eso cuando levantamos nuestra voz de reivindicación, ellos dicen que: “No hay que llorar sobre la leche derramada”. El cuento hiperbólico del final de los tiempos funciona con su propio terror, la opción de la salvación de las almas es solo una promesa utópica que ha generado tremenda tribulación imaginaria. También intencionalmente se agrega la amenaza fantasmagórica de que al morir uno, puede ser enviado al infierno: Emporio infernal del pobre diablo El Satanás. Esto es tan absurdo que se posiciona de la mente de la inmadurez de muchos ingenuos: El veneno de la religión, es tan nocivo que nos ha apartado (cual maniquíes) de nuestra identidad, es tan burdo que nos mete el miedo con sus grandes titulares y no de los textos de contenido incrédulo. Hoy sabemos que los japoneses, los chinos, el mundo musulmán no tienen mente atada ni hipotecada a esta ficción bíblica de dominación occidental.
En la actualidad, la religión occidental, siempre expone teorías metafóricas creadas especulativamente como arma de dominación colonial, hecho por tendencias rectoras; Primero por los sinarquizados hebreos, luego por sacerdotes europeos, a juicio de sometimiento de la humanidad al protectorado divino. Aquí la faceta de la vida humana conoce la teoría de la eterna felicidad pero vive ahogado en la naturaleza del sufrimiento. Los argumentos convincentes que crea su propia índole religioso como vulgar epilogismo y pura apología de salvación espiritual y de vivencia armónica es falso; mientras el fuego de la guerra se apodera del mundo con la amenaza de una guerra atómica, con su antesala bélica ensayadas en la IIGM, Vietnam, Argelia, Palestina, Beirut; Afganistán, Irak, etc. etc.
Los sacerdotes, tanto ayer como hoy, en afán de corporativizar una mentira histórica, hacen descaradas explicaciones de la esencia de su prédica en distintas épocas del tiempo y la historia. Frente a ello, como rescate de nuestra milenaria identidad y revalorar nuestra luz cultural, tanto en proyección autónomo de enarbolar las banderas de nuestra autentica liberación: Ya es tiempo impostergable de descolonizar nuestra mente. Aquí no debemos desentender que: Como arma de resistencia aplicada por nuestros Amautas Inkas y Yatires del Tiawanaku; los valores de orden superior, radica en la disciplina social y luz cultural de nuestro milenario pueblo. Nuestra religión ETÉRICA Cosmo Solar del Tawantinsuyo, solo es acto ritual hacia el SOL, astro generador de la vida terrestre y se agrega el reconocimiento pachasófico doctrinario a nuestra divinidad del PACHAKAMAC como gran ESPIRITU UNIVERSAL en versión praxis indígena.
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