Por:
Bernardo Yáñez Stumptner (Publicada en El Longino 21.02.15)
La primera observación que me hicieron antes
de conversar con Iván Cabrera, bailarín y animador de televisión que no iba a
ser una conversación fácil, debido a que era pesado y divo. Terminé convencido
que no era tal lo que me habían aseverado, y que definitivamente era
tremendamente amistoso, simpático y que de divo no tenía nada.
Compartió con el público, se tomó fotos, no
esperaba que lo saludaran, estrechaba manos a diestra y siniestra, a las mujeres las saludaba con un beso en la
mejilla fuera quien fuera, por lo mismo que da a veces la sensación de que se
encasilla a quienes están en el mundo artístico y farandulero como si fueran
todos iguales.
Iván Cabrera, cumplió el 18 en Pozo Almonte
32 años, está casado y tiene una hija recién nacida, y que les alegra la vida a
él y su señora. Contrariamente a lo que se pueda creer tiene una trayectoria
artística bastante extensa, y lo descubrimos al observar a las chicas y los
varones que son parte del Bafochi.
Observa, me dijo: “las chicas todas casi de
la misma estatura, se peinan y se maquillan iguales y se podría decir que casi
son del mismo peso”. Agregó que los varones “usan el mismo corte de pelo, corto
para que en el escenario de vean todos lo más parecidos, y no se note la
diferencia”. Mi pregunta lógica fue: ¿Y cómo sabes eso?. A lo que me respondió:
“A los 18 años ingresé al Bafochi, bailé 4 años con ellos y debo haber
recorrido unos 30 países en ese tiempo, lo pasé muy bien, hasta que ingresé a
Rojo Fama Contra Fama”.
Mi sorpresa aumentó porque no lo recordaba en
ese grupo que rompió el rating en la televisión. Al lado me lo ratifica María
Jimena Pereyra, hablando muy bien de él como compañero, y bromeando me dice que
lo mejor que pasó por su vida fue ella. Me conoció a mí y se convirtió en mi
fan número uno bromea. Iván asiente y manifiesta haber sido un gran admirador
de la trasandina, y de su maravillosa voz.
Cuenta que estuvo también unos buenos años en
Rojo, para posteriormente ingresar a Yingo, donde pudo desarrollar muchas
facetas, viajar mucho, crear personajes y disfrutar del estilo de ese programa
vespertino, hasta que de a poco se fue disolviendo el grupo emblemático y de
paso desaparecer el programa.
Actualmente está trabajando en un canal por
cable, y a cargo de una academia que dirige y que le quita bastante tiempo. “Me
levanto temprano y termino cerca de las 9 de la noche, aun así me doy tiempo
para salir a pasear mis perros con mi señora, y ni hablar de la alegría que me
produce la llegada de una nueva vida a nuestro hogar, y que hay que cuidar y
criar”.
La
nueva televisión
Le preocupa lo que está pasando con la
televisión abierta en estos tiempos. Las teleseries turcas invadieron el
espectro televisivo, ya no es negocio grabar teleseries porque nadie sabe lo
que va a ocurrir con ellas, quizás le parece que es la razón porque los canales
como Chilevisión y TVN están con programas envasados, el rating es inseguro.
Espera que vengan nuevos tiempos y que la moda pase.
Festival
Pampa y Salitre 2015
Cuenta que no dudó en venir a conducir el
Festival de Pozo Almonte, “me he sentido bien, la gente es muy amable, y
ejemplos como este festival de una comuna de no muchos habitantes ojalá pueda
multiplicarse, en beneficio de habitantes de zonas lejanas, y con María Jimena
hemos tenido buen fiato, nos hemos comprendido bien”, dice.




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