Los niños entran a clases y para empezar el año con toda
la energía un elemento importante es el desayuno que reciben los más pequeños de la casa.
Según comenta la
académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Santo Tomás, Carolina
Maragaño, los niños que no reciben una nutrición
suficiente tienen patrones de crecimiento deficientes y un bajo
rendimiento escolar. Obtener suficiente cantidad de una buena variedad de
opciones alimentarias es importante para el desarrollo intelectual de un
niño. En este sentido, el desayuno tiene una particular importancia, porque los
niños pueden sentirse fatigados o somnolientos y desmotivados cuando es muy
pequeño o cuando no desayunan nada.
El desayuno debe ser
una mezcla de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales
debe incluir: un lácteo, por ejemplo leche descremada o yogur descremado, 1
porción de pan con agregado, que puede ser palta, jamón de pavo, quesillo o mermelada.
Otra opción es reemplazar el pan por ½ taza de cereales para el desayuno (elegir
los no azucarados), una fruta o jugo de fruta natural (cualquier variedad).
Algunas recomendaciones generales para escolares son:
-Tienen que comer de todo, pues mientras exista una
mayor variedad de alimentos en su dieta, mayor es la posibilidad de que sea
equilibrada y contenga los nutrientes que necesitan día a día.
-Comer sólo lo que les
gusta es una mala práctica nutricional.
-Los alimentos deben distribuirse a lo largo del día para
que el cuerpo tenga los nutrientes necesarios, en función de sus exigencias.
-Hay que variar las formas de preparación de
los alimentos utilizando distintas opciones culinarias, como asados, hervidos,
a la plancha, guisados, y no abusar de las frituras.
-En el plan de
comidas de un escolar debe haber una presencia de alimentos ricos en proteínas de origen animal, evitando grasas
saturadas: lácteos descremados, carnes como pollo, pescado, pavo y
vacuno sin grasa, huevos, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y
frutas.
-Los alimentos ricos
en hidratos de carbono (pan,
pasta, arroz, legumbres) son imprescindibles por su aporte de energía y deben
formar parte de las dietas habituales de los escolares, en proporciones
razonables para cada edad.
-Las frutas y ensaladas deben ser
habituales y abundantes en la alimentación.
-El agua es la mejor bebida. Las comidas
deben acompañarse siempre de agua.
-La moderación en
la comida debe ser la norma.
-Controlar el
exceso de grasas, azúcar y sal.
-Las colaciones no deben superar las 100 o 150 Kcal, por lo tanto debe
ser saludable, es decir una fruta o un yogur va a cubrir la cantidad de
calorías necesarias para la colación y el origen del nutriente va a ser el
adecuado.
-Evitar el consumo de bebidas gaseosas y snacks, como papas fritas o
galletas envasadas.
#Iquique

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