miércoles, marzo 11, 2015

Palabras de Carla Betanzo profesional Prodesal/PDTI en Día Internacional de la Mujer en Pica

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Indap, Sernam, Conaf, Minagri, Justicia, Planificación, Prodemu, Injuv, Conadi y otros servicios se juntaron en Pica para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, Alrededor de 100 personas entre mujeres, varones, seremis y jefes de servicios, más agricultores, agricultoras, mujeres rurales que se dieron cita para compartir y escuchar la intervención de Julieta Paredes, dirigenta boliviana de la "Comunidad Creando". Como también las palabras de la veterinaria Carla Betanzo, profesional de Equipos Técnicos Prodesal/PDTI, que reproducimos a continuación:

Buenas tardes a todas y todos.  

Primero muchas gracias por permitirme estar acá delante dirigiéndome a ustedes, gracias por la oportunidad y gracias a nuestros antepasados que de alguna forma nos han confiado la misión de seguir adelante y traernos y juntarnos en este lugar.
Me pidieron el viernes pasado que dirigiera unas palabras para la ocasión, hablando de los desafíos y dificultades que nos quedan por delante así como mujer trabajadora que como ustedes también soy. Y así pasé el fin de semana, pensando en todas las cosas que serían buenas y no tan buenas comentar en una ocasión como esta.

En este pensamiento me preguntaba si era necesario comentar sobre “qué significa ser mujer”. Me acordé del colegio, de cuando una profesora de filosofía nos contaba de cuando se había encontrado con una ex alumna y le preguntó “¿Me puedes decir ahora qué es ser mujer?”. No me acuerdo de la respuesta que dijo, sólo que fue una respuesta bastante simple por lo que la acompañamos de carcajadas de esas niñas de tercero medio. Y entonces pensé en que no me gustaría defraudarla si es que ella llegara a escuchar palabras mías convocando a las mujeres.

Pero entonces me pregunté “¿Qué es ser mujer?” y luego me contrapregunté: ¿Es necesario hacer esa diferencia? Porque alguien podría decir “es no ser hombre”… y claro, al fin y al cabo es el 50% de la posibilidad: eres hombre ó eres mujer, y eso está determinado por un ínfimo trozo de ADN que comanda que todo sea distinto. Una distinción física, que conlleva diferencias hormonales… y que finalmente van ayudando a que actuemos o nos preocupemos de distintas cosas que los hombres. Y claro, sí somos distintos.

Mi hermano escribió en facebook el otro día “definitivamente las niñas son niñas desde que nacen”. Y hace relación a una historia. Él le pregunta a mi sobrina de 3 años: “Amanda, ¿qué pasó que estás llorando?” y ella responde “nada papá” “¿cómo nada? estás llorando” dice él. “Nada papá” ella responde. Y finaliza con un gran OOhhhmmm. ¿A qué se refiere con ese “ohmm”? ¿Acaso un “imposible entenderlas?”, ¿Una forma exótica de llamar la atención por lo indecisa que suena?, un “dame paciencia” por la forma en que llama la atención” Y entonces me hace suponer que “ser mujer” es ser indecisa, inentendible y hacerse la víctima. Pero, ¿Acaso no podríamos encontrar estos elementos en alguna acción de un hombre? Es tan fácil como escuchar alguna entrevista a cualquier político en problemas. Parecerá que aquel discurso que sostenía fielmente se cae cuando alguien lo pone en tela de juicio, y entonces no sabemos ya qué es lo que en verdad quiere o cree, y entonces qué decisión podría tomar. Y en esas contrapreguntas del periodista es cuando también el político empieza a balbucear y a irse por las ramas… haciendo inentendible lo que trata de decir. Y para qué decir de hacerse la víctima: tan pronto como se le ocurra que esa es la única forma de sacarse la culpa, la utilizará y se victimizará. Entonces, ¿Con qué certeza puede hacer mi hermano esa aseveración?

También alguien podría decir que la mujer es la encargada de los niños, la que prepara la comida, la mejor enfermera familiar, la que mantiene el hogar en orden… pero acaso ¿No hay padres solteros? ú hombres que les encanta cocinar, padres carismáticos que toman sus hijos en brazos cuando tienen dolor u hombres más ordenados que las mujeres? (me pasa con mis tres hermanos hombres…soy la más desordenada de los cuatro).

Y entonces, ¿Qué es lo que nos diferencia entre hombres y mujeres? Quizás nada. Quizás ser mujer no es más que ser un humano más que es la encargada de mantener al bebé por 9 meses hasta que nazca. Al fin y al cabo lo que se quiere es la igualdad entre hombres y mujeres, y si no hay más que una diferencia física, entonces… ¿Por qué hacer tanta distinción, no? Al fin y al cabo ambos sexos podemos hacer cosas físicas, tomar decisiones, manejar países, hacernos cargos de ideas, proyectos, sonreír, bailar, llorar, hacernos fuertes….caer y volver a levantarnos.  

Y entonces, ¿Por qué celebrar un día de la mujer? ¿Por qué tener leyes especiales en que se vele por la mujer y la igualdad de género? ¿Por qué formar un ministerio de la mujer y equidad de género?

Y entonces, busqué un poco de historia para complementar esto y para que tanto ustedes como yo reforzáramos la idea de dónde nace la conmemoración del día de la mujer. Por ahí decía que se conmemora “la lucha de la mujer por su participación en pie de igualdad con el hombre en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona”. Si queremos indagar hondo en la historia, se puede ver que este tema venía ya desde la antigua Grecia donde mujeres eran conocidas por querer alzar la voz y hacer lucha para que se tomaran en cuenta sus peticiones. Luego durante la revolución francesa en el siglo XVII se luchaba a la par por la igualdad. Y es que a esos años las diferencias eran mayores, y por eso la lucha fue larga y extenuante para que al fin a principios del siglo XX se lograra el voto femenino en USA, se conversara de los derechos de las mujeres a ocupar cargos públicos, derecho al trabajo, derecho a estudiar y a la no discriminación laboral.

Me di cuenta de cómo aquellas cosas por la que se lucharon en la ocasión yo las veo día a día en ustedes, mujeres trabajadoras aymaras. Sacan la cara por sus familias y por sus comunidades y asociaciones. Son capaces de levantar la voz cuando es necesario y hacerse cargo de proyectos e ideas de los que muchos dependen. Las veo trabajando, levantándose temprano a ver los animales, a ordeñar, a buscar gente y mandarlos para construir cercos e infraestructuras que son parte de los sueños suyos y de sus familias. Las veo capaz de pararse adelante frente a una gran asamblea y exponer lo que piensan, independiente haya sólo mujeres, hombre ó autoridades, alzando la voz en lo que creen que no es justo y agradeciendo lo que sí lo es. Las veo llevando y guiando grupos de personas, sus familias, sus asociaciones, sus comunidades, enseñándoles, mostrándoles, y gritándoles cuando es necesario. De hecho muchas veces me dan ganas de darle un par de palmetazos a tantos hombres que desaprovechan la oportunidad de ser cabeza y ejemplo de un grupo.

Y entonces pareciera que sí hay diferencias. En distintas sociedades las distinciones van cambiando y se ven consideraciones positivas en las mujeres incluso en aquellas en que la marginalidad hacia ellas es mayor. Y aquí es donde quiero recalcar uno de los puntos importantes que deben considerar: el cómo las diferencias nutren nuestras familias, nuestras comunidades… nuestra sociedad.

Las diferencias no son en ningún sentido malo, sino constructivo. Las diferencias nos permiten pensar, como grupo, de una forma más divergente que nos lleva a tomar mejores decisiones; las diferencias nos hacen enriquecernos de experiencias, aprender de otros, valorar cosas que a veces no nos damos cuenta que están a nuestro alrededor. Las diferencias han llevado a construir civilizaciones equilibradas, a tener familias equilibradas. Es un deber nuestro, en primera instancia, y de organismos públicos en segunda, el tomar el valor que significa su rol en la familia y en la sociedad.

Su rol como trabajadora, como agricultora, como mamá, como amiga, como colega, como tía, como artesana, como alumna…el rol de cada una de ustedes es lo que importa, y el cómo se toma y se hace cargo es lo que les da el valor.

Yo no era la mejor estudiante en mi generación en la universidad, sin embargo me gané una beca para estudiar en Australia. Pero saben por qué creo que la obtuve.  Porque tenía claro mi rol como veterinaria, como chilena, como hija de Dios, como hija de una familia amada, y entonces sabía las herramientas que en ese momento necesitaba para cumplir ese rol, y lo justifiqué en una carta. Y ahora estoy acá en el norte, a unos 2000 kilómetros de mi familia, siendo una de las veterinarias más felices de mi generación… porque estoy cumpliendo ese rol que me propuse, y en un lugar hermoso. Donde además he podido apreciar la cultura aymara, que es una cultura llena de sabiduría, de conocimiento, de equilibrio.

 Y esta diferencia en la cultura, con gente de las ciudades, son cosas maravillosas que ustedes tienen que valorar y difundir. Valorar y difundir. Recuerden que las diferencias hacen sociedades grandiosas, y tener un país donde podemos aprender de nuestras culturas milenarias es una oportunidad que no se puede perder. Y no es sólo en términos productivos como el cultivo de la quinoa, los tejidos ancestrales, los cuidados de los animales…sino también su sabiduría para con la naturaleza, el equilibrio de dar y recibir en su justa medida, las formas organizacionales que funcionaron por tantos años. Valoremos todas esas diferencias y enseñémonos unos a otros.

Pero aún hay barreras por las que seguir trabajando para sobrepasar, a nivel de sociedad y sobre todo en el mundo rural.

Aún cuando se habla de la igualdad de géneros, hay hombres y mujeres que no lo creen tan así, y les es distinto mirar a una agrónoma ó a una veterinaria y tomarle igual atención que a un agrónomo o a un veterinario, en primera instancia.
Sabemos que dentro de los hogares también hay momentos en que los hombres miran en menos a la mujer y se refugian en su fuerza física para demostrar autoridad. 

Y por eso también  falta empoderarse, de aquellos roles, de las oportunidades, de las ideas…hacerse cargo de sus trabajos, no depender de otros y sacar adelante las empresas creadas. De esta forma además se pueden combatir esos machismos malentendidos. Y en este empoderamiento hay que mejorar la comunicación.

Y finalmente, aún existe ese espacio de aprovechar las oportunidades, utilizar los recursos, tomarse espacios que están al alcance de nosotros. Hace 70 años se luchó por ese voto….tenemos el desafío de ocuparlo! La tierra nos regala cosas hermosas, utilicémoslos y no los guardemos sólo para nosotros !Hay recursos que se desperdician mientras miramos para el lado queriendo lo ajeno…saquémosles provecho!

Está en nuestras manos que las luchas antiguas y las de cada día lleguen a concretarse y a ser utilizadas de la mejor forma. Debemos tomarnos en serio nuestro rol, el rol de cada una, que va de la mano con nuestras diferencias especiales, con nuestro encanto, con nuestro compromiso, con nuestras ganas. Las mujeres han sido quienes han movilizado y sostenido grandes naciones y culturas…han hecho que el mundo siga girando. Sigamos con ese rol. Hagamos que nuestras comunidades sigan existiendo, que nuestra agricultura siga alimentando Chile, y que nuestra sociedad pueda ser más feliz en la que haya espacio para que todos aporten sus diferencias y entonces sigamos creciendo.

Yuspajarpa (Muchas gracias)



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